CONFINAMIENTO, O CESE DE LA ACTIVIDAD HUMANA.

La crisis sanitaria creada por el Coronavirus y su posterior pandemia, aunque parezca increíble, ha dado un respiro al planeta por el cese de la mano del hombre, cuyos efectos han sido casi inmediatos. Sin ir más lejos, en Italia, a los pocos días de confinamiento, la canales de Venecia se volvieron cristalinas cual agua de cualquier playa vírgen del Caribe, otra de las noticias más positivas ha sido la de la capa de Ozono, recuperándose en un mes a los niveles de hace treinta años.

Otro dato de interés es la afluencia de animales salvajes pululando por las cercanías de las urbanizaciones, sobretodo las más próximas a la sierra, especies como jabalíes, corzos, zorros, ciervos e incluso algunas parejas de águilas reales y algún águila imperial ibérica. Esto da que pensar, la naturaleza es muy sabia, solamente hay que darle una tregua, y en un mes el cambio puede ser asombroso.

Deberíamos aprender esta lección, y cuidar mucho más nuestro entorno, concienciarse de lo que se tiene y disfrutar de ello, no destruir paisajes, flora, fauna y el planeta en términos generales, no tenemos otro de repuesto. Si en un mes la naturaleza ha conseguido todo esto y muchas cosas más, es una razón más que sobrada para cambiar nuestra actitud para con el Medio.

Creo que la sociedad está muy falta de educación ambiental, de conciencia y de buenas acciones, actitudes positivas que tanta falta nos hacen para construir un mundo mejor, donde haya cabida para todas las especies vegetales y animales, incluidos nosotros (si no nos extinguimos antes).

Cuando la crisis del Covid19 pase, deberíamos aprender de ello, de lo frágiles que somos, a pesar de que somos muy destructivos, demasiado diría yo, resulta paradójico que nos haya puesto las pilas un virus, un bichito insignificante, esto me recuerda al duelo de David contra Goliat, donde el débil y pequeño acaba con el grande y poderoso.

Nos queda un largo camino aún, y mucho que aprender de todo esto. A pesar de que el hombre es un auténtico desastre, todavía tengo fe en que podamos cambiar.

4 comentarios sobre “CONFINAMIENTO, O CESE DE LA ACTIVIDAD HUMANA.

  1. Por desgracia la actitud no va a cambiar, solo hace falta ver la «siembra» de guantes usados que llena las aceras y calles.
    No hay solución, lo siento

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